Ángela Rodríguez

Psicología para mujeres y madres

 

 

El miedo a ser madre y a no serlo

La pandemia y el miedo al futuro

Durante la pandemia todas nosotras hemos conectado en algún momento con el miedo: a la muerte- la propia o la de alguien querido-, a la escasez de recursos, al caos, a la inestabilidad laboral o económica…. Desgraciadamente, muchas nos hemos topado con alguna (o varias) de estas realidades y/o han llegado a nuestras familias o círculos cercanos. 

 

Esta pandemia ha activado los miedos existenciales de mujeres y hombres, que se mantienen y se sostienen en un mundo actual en el que continúan y estallan guerras y se hace más eco del aumento de escasez de recursos. Se nos muestra un presente y futuro que a veces es difícil sostener y ver como esperanzador.

 

Sin embargo, también somos conocedoras de que no todo es color negro. La vida continúa y con ella los proyectos vitales de cada una de nosotras. He aquí cuando aparecen miedos – que ya estaban antes de la pandemia y todo lo que sucede en el mundo actual- pero que pueden haber aumentado:

el miedo a ser madre ahora y el miedo a ser egoísta por querer serlo o no serlo

 

miedo ansiedad angustia tristeza

El miedo a ser madre

Plantearnos la maternidad nos genera dudas, preguntas y miedos habitualmente, porque ser madre conlleva una reflexión e introspección: una conexión con el deseo y y con el análisis de la posibilidad de serlo. El hecho de vivir en una situación de crisis constante hace que aumente la incertidumbre, el miedo y la ansiedad ante esta opción.

 

Recordemos que el miedo, emoción universal y necesaria, nos ayuda a mantenernos con vida y defendernos de aquello que podemos considerar amenazante o de riesgo para uno mismo o para los demás. Al final el miedo y la ansiedad, en niveles adaptativos, nos ayudan a seguir viviendo. Otra cosa diferente es que sean estas emociones las que dirigen y orquestan nuestra vida generando malestar, en ese caso necesitan ser revisadas

La maternidad como opción no como obligación

En este momento ser madre es una responsabilidad, una opción, un deseo, pero no es una obligación por ser mujer. Ser madre es una decisión personal y privada, va mucho más allá de la capacidad reproductiva. Pero también hay condicionantes externos que una tiene en cuenta para ello, no sólo el deseo, también una valora si es el momento adecuado, si tiene apoyos, estabilidad emocional y económica… y también tiene en cuenta el miedo a la situación actual y al futuro.

Aquí entonces aparecen los opinólogos (dícese de aquel que opina sin que se le haya pedido, no aporta, sólo juzga desde su posición) de tu maternidad o no maternidad.

 

Eres egoísta por ser madre por (introduzca aquí cualquier motivo)

Eres egoísta por no querer/poder serlo (introduzca aquí cualquier motivo)

 

 

¿Es que acaso el miedo al futuro que viene hace menos válida la decisión de no ser madre?

¿Es que acaso decidir ser madre ahora hace menos válida mi decisión de serlo?

¿Quién determina esto? 

 

 

En este discurso las mujeres somos, una vez más, doblemente juzgadas, por serlo y por no serlo. 

 

Porque nuestra maternidad es deseada, tenemos apoyo social, económico o familiar, podemos y decidimos serlo. 

Porque nos da miedo este mundo pandémico, las guerras que hay, los recursos vitales o simplemente porque nos sale de la pepitilla no serlo. 

 

 

 

El miedo y la ansiedad pueden ser fuente de malestar o desajuste emocional cuando toman el timón de tu vida, condiciona las decisiones vitales o te deja bloqueada ante las mismas. Si te sientes identificada con esto puedes contar con nosotras para acompañarte y encontrar las herramientas necesarias para gestionarlo.

Escrito y publicado en Instituto YEM (abril 2022)

 

Blog

La psicología perinatal trata temas como la infertilidad, las IVE, la reproducción asistida, el embarazo, el parto, el posparto, el vínculo madre-hijo, la lactancia, la depresión y la ansiedad perinatales, el duelo perinatal, la relación con la propia madre, etc.

Contar con una psicóloga perinatal  es saber que la persona que te acompaña conoce las características tan únicas de este periodo. Es una profesional que, entre muchas cosas, tiene en cuenta:

la presión y estigma social que hay en torno a la maternidad

la removida emocional de la búsqueda, el embarazo, el parto y el posparto

la sensibilidad necesaria para acompañar

que no todo viene de una, que no tenemos un sistema que cuide a quienes cuidan

los cambios en la dinámica de la pareja y la familia

los cambios en tu relación con el trabajo, las amigas, y el cuerpo

el dolor inexplicable de perder a tu bebé 

la importancia vital del parto

las montaña rusa que es la búsqueda de embarazo (con o sin reproasistida)

la importancia de actualizarse y seguir formándose

Y por supuesto que escucha sin juicio, creando un espacio seguro para que cuentes tu historia. 

La depresión perinatal es un trastorno del estado de ánimo que afecta a algunas mujeres durante el embarazo o después del parto. Se caracteriza por una tristeza persistente, pérdida de interés, sentimientos de culpa, ansiedad, irritabilidad, alteraciones del sueño y del apetito, dificultades para cuidar de sí misma o del bebé, etc.

Si sientes malestar en este periodo pide ayuda profesional lo antes posible, las consecuencias afectan a una misma, al bebé y a la pareja. Y sobre todo, mereces ser cuidada y recuperar tu bienestar. 
No tienes que hacerlo sola. 

La ansiedad perinatal es un trastorno de ansiedad que afecta a algunas mujeres durante el embarazo o después del parto. Se caracteriza por un miedo excesivo, preocupación, nerviosismo, inseguridad, pánico, obsesiones, compulsiones, etc. 

 

Si sientes malestar en este periodo pide ayuda profesional lo antes posible, las consecuencias afectan a una misma, al bebé y a la pareja. Y sobre todo, mereces ser cuidada y recuperar tu bienestar. 
No tienes que hacerlo sola. 

El posparto va mucho más allá de los 40 días, la famosa cuarentena en la que el organismo se recupera y vuelve a la situación previa al embarazo. Esta es una visión reduccionista que se aleja bastante del periodo aproximado de tiempo que una necesita para adaptarse a los cambios en todas las esferas que conlleva la llegada de su criatura. 

Realmente el posparto dura en torno al primer año y medio de vida del bebé, lo que nosotras llamamos el posparto o puerperio emocional.  Hay algunos autores que incluso hablan de los primeros 3 años de vida, cuando la criatura logra autonomía. 

Así que nada de 40 días de posparto.

Si hace 6, 8 o 10 meses que tuviste a tu bebé sigues en posparto. 

1 de cada 5 mujeres vivirá una pérdida en el primer trimestre de embarazo. Por frecuente que sea esta cifra sólo nos ayuda a visibilizarlas y romper el silencio, pero no a invalidar que puedas sentirte triste, dolida, en duelo. 

Sufrir un aborto puede despertar sentimientos de tristeza, enfado, incomprensión, miedo… Para ti puede tener un significado importante como la pérdida de un proyecto, de todo lo que significaba ese test positivo. Si sientes que lo necesitas aquí puedes encontrar un espacio seguro para hablar de ello. 

En terapia podemos juntas buscar esa respuesta en ti, reflexionar y cuestionar para que puedas tomar una decisión acorde a tu deseo y tu situación. 

Durante demasiado tiempo el hecho de ser mujer implicaba ser madre si o si. Recuperemos ese espacio. 

La búsqueda de embarazo puede resultar una montaña rusa de emociones y de toma de decisiones, de hecho puede resultar verdaderamente estresante. Contar con un acompañamiento psicológico en la búsqueda puede ayudarte con tu bienestar emocional. 

Aquí nadie te dirá comentarios mierder de “relájate” o “no te estreses”.